lunes, 1 de septiembre de 2008

LO QUE "CUESTA" LLEGAR A SER FUNCIONARI@

Mi post de hoy no va a tratar ni de recuerdos de la niñez, ni de miniaturas,...,hoy quiero hablar de mi situación actual. Tengo 32 años. Tuve la "suerte" de nacer en la provincia de Cádiz (culo de España y de Europa en casi todo, eso sí, de los mejores y más bellos sitios para vivir... si se tiene pasta, claro), con todo lo que eso conlleva. Siempre fuí buena estudiante, y aproveché las "ganas" de estudiar para hacer una carrera universitaria, pues si realizaba estudios superiores, tendría más oportunidades de acceder a un buen trabajo y, ¡ya está, vida resuelta! Pero nada más lejos de la realidad...
Primero, licenciarme. Costó una pasta, y eso que yo era becaria, pero claro, un año me quedé sin beca y... no os podéis imaginar lo que pasé, tuve que hacer "encaje de bolillos" para sacarme el curso. Además, por aquel entonces, tanto mi hermano como yo estudiábamos, mi padre estaba en el paro, y se hinchaba a limpiar chatarra de cobre de restos de trabajo de fontanería para sacar algunos durillos, así que con la beca de mi hermano nos tuvimos que apañar los dos. Me tiraba hasta las 3 de la mañana copiando los apuntes que me dejaban algunos de mis compañeros, porque no tenía ni pa fotocopias...
Pues bien, tras muchas dificultades, entre ellas superar la carrera (hice Ciencias del Mar, pensé que iba a ser como Biología, pero ni por asomo, es una carrera bastante difícil, o al menos, lo era en mi época), que al ser tan "nueva e innovadora" pensé que me abriría puertas a la hora de encontrar trabajo, hice también el CAP (Curso de Aptitud Pedagógica) por si acaso me daba por ser profe algún día, y lo hice porque me convenció un amigo (yo no quería, pero hoy le agradezco en el alma que me convenciera). Y la pregunta del millón: ¿Me sirvió tanto esfuerzo y tantas horas de estudio, además de las 45.000 ptas. que costó el CAP para encontrar curro? ¡NI DE COÑA!
Tras más de 2 años de búsqueda y de entrega de currículums por laboratorios, depuradoras, acuarios, zoológicos, museos, piscifactorías, etc. etc., ví que no tenía posibilidades, pues no fui alumna colaboradora de ningún departamento (lo siento, pero no sirvo para hacer la pelota a nadie, qué le vamos a hacer...). Entonces amplié mi campo de búsqueda y envíe currículums a supermercados, empresas de limpieza, etc., en definitiva, lo que fuese por empezar a trabajar. Pero claro, en los primeros sitios decían que "no tenía experiencia" y en los otros "que tenía demasiados estudios para el puesto solicitado", o sea, no encajaba en ningún perfil. Tras varias visitas al SERJIL, al INEM (ahora SAE en Andalucía) y a servicios de Orientación laboral, ví como caía en una espiral de engaños y de tratar de "entretener" al parado, mientras los años pasaban uno tras otro...
Mientras tanto, para sacarme algunas "perras", tuve que echar mano de la economía sumergida, e ir dando "clases particulares" a domicilio casi regaladas (pues nadie te valora tu trabajo, sólo ven que tu trabajo consiste en "hablar 1 hora", y eso no vale tanto... mientras ves con mucho dolor que tus estudios están infravalorados al máximo, y el gremio de la limpieza acumula a la hora lo que tú ganas en casi 3...). ¡Y quién me iba a decir a mí que con esto me iba a ganar yo la vida! Pues así es...
Tras un par de años yendo de casa en casa a explicar matemáticas, estadística, física o lo que surgiera, una de mis entretenidas mañanas de repartir CV fue el comienzo del "ascenso": A una academia le llamó la atención mi currículum y decidió brindarme una oportunidad. Por supuesto no la desaproveché y empecé a trabajar... pero claro, no era lo que yo quería, pues aunque estaba muy a gusto allí, no tenía contrato, y al igual que el ir a las casas , era pan para hoy, pero hambre para mañana... Tras mucho tiempo allí, se centraron más en otro tipo de enseñanzas, así que el trabajo empezó a escasear, pero eso no me preocupaba, pues siempre tenía casas a las que ir...
Cierto día, en 2004, se abrió una bolsa para apuntarse a profesor de secundaria: mi amigo (el mismo que me convenció para hacer el CAP) me recogió y fuimos a la Delegación Prov. de Cádiz a apuntarnos, y eso también se lo tengo que agradecer, pues gracias a ese día, mi vida ha cambiado totalmente, aunque aún falta un poco...
Mientras tanto, seguí con las casas y tras acabar un curso de formador ocupacional (gratuito, pero en el que aprendí más que en 10 CAP), entré a trabajar a otra academia, ganando algo más que en la primera, pues mentí en lo que ganaba y dí mis condiciones, pero tenía contrato, eso sí, cotizando en el grupo 5 y declarada poquísimas horas, pero bueno, ya era un escaloncito más que subía. Además, empecé a ganar bastante dinero, pero vivía para trabajar... Trabajaba mañana y tarde, y además, seguía llevando lo de las casas, así que una jornada mía de trabajo podía ser perfectamente de 9 a 2 y media y de 3 y media a 10:30 de la noche, ¡y no exagero! Esta academia cambió de dueño: y también cambió todo. Yo seguía a gusto (soy bastante conformista, la verdad) pero cambió la cosa bastante...¡a peor! (en cuanto a dinero y trabajo se refiere, con los compañeros, estupendamente). Ganaba menos, bastante menos, sin ese contrato "prometido", y muchísima más carga de trabajo... y por supuesto muchísima responsabilidad, pero es lo que había, y además, como en la bolsa a la que me apunté ocupaba el puesto 1000 y pico, pues no me veía con posibilidades de trabajar nunca en un instituto, a menos que aprobase las oposiciones... pero he ahí otro problemón. No son oposiciones lo de secundaria, son CONCURSO-OPOSICIÓN, y ¿qué significa eso? Que aunque saques un 10 en el examen, si no tienes méritos, te quedas fuera... así de simple. Pues me puse a hacer cursos para coger méritos, pero ¡otro cacho de timo!Y lo tengo que decir! Yo por aquel entonces, acababa de hacer otro curso de FPO sobre gestión ambiental, con el que aprendí muchísimo, al igual que con el de Formador, y que me encantó (¡y encima gratis, qué mas puedo pedir!), pero los cursos para coger puntos.... son cuanto menos, penosos, no en el sentido de contenidos, sino en cómo están organizados. Primero, son bastante caros, aunque yo he dado con una entidad que oferta cursos homologables que están bastante bien de precio, así como el material que dan, que no está mal. Pero claro, yo esperaba que esos cursos eran bastante interactivos, pues son a través de una plataforma virtual con foros con los que puedes comunicarte con todos tus compañeros, y fundamentalmente para aprender, de hecho, los que tengo, y actualmente, el que estoy cursando, los elegí pensando en lo que me podían aportar a mi trabajo como docente. Pues nada, no me aportan nada. Se paga dinero, se hacen 4 ejercicios en plan "compadre" y un test de Verdadero o Falso, lo envías, y ¡ya está! Ya tienes 0'2 o 0'5 puntos (según la duración del curso) más para méritos en las oposiciones. Estos cursos se hacen por internet, y de más de 100 personas que puedan estar inscritas (hablo del que hago actualmente), pues con los dedos de la mano se pueden contar las que lo hacen por algo más que pillar puntos para las oposiciones. Por tanto, ya va un pastón que hay que desembolsarse para tener el máximo de puntos.
Pero aquí no acaba todo: yo tuve la enorme suerte de que me llamaron (porque sí, la bolsa fue bajando, y al cabo de 4 años, bajó los 1000 y pico puestos, hasta que me tocó) y en marzo fui a sustituir en un IES y ya empecé a ver la luz... pero mientras la veía, ¡hasta 2 meses que tuve que esperar para cobrar el primer sueldo! Menos mal que tenía ahorros, y me tocó en la Línea, a una hora y pico de mi casa en coche, pero luego tuve que ir a Isla Cristina (Huelva), pero así, de un día para otro, y alquiler, comida, gasolina, etc. etc. etc.
...Y llegaron las oposiciones. Me presenté sin estudiar, pues trabajaba de lunes a viernes en el instituto, con una "pechá" de corregir exámenes que no veas, pues me tocó 3ª evaluación, finales, recuperaciones, memoria final de curso, etc., y los sábados tenía alumnos universitarios a los que les daba clase de 10 a 2, así que, poco tiempo, muy poco tiempo, y el poco tiempo que tenía era para relajarme un poco y hacer un poquito de miniaturas, pues no me podía concentrar del estrés y los nervios de la época pre-examen y de esta forma liberaba tensiones acumuladas de la semana (por aquel entonces estaba liada con mi casita de muñecas... como véis, no tenía tiempo para aburrirme ;P). Lo más gracioso de todo es que aprobé, raspadito (5'7650) pero me hizo muchísima ilusión. ¡Ah!Se me olvidada, 70 y tantos euros de tasas de examen, jejeje, os recuerdo que este artículo trata de lo que cuesta ser funcionario.... Pero, pese a aprobar el examen, no sirvió de nada, ya que yo apenas tenía méritos acumulados (poco tiempo trabajado, y pocos cursos hechos, 3 pero eran de pocas horas, así que 0'2 cada uno).
Y nada, de vuelta a la academia, eso sí, con algunas condiciones de por medio, sintiéndome, pese a todo, muy afortunada por haberme dedicado a algo tan bonito como es la enseñanza, y es que cuando se llega (o en mi caso, falta tan poco), todo los esfuerzos realizados, todo lo que cuesta el alcanzar la cumbre, se ve compensado. ¡Cuánta razón tenía la profesora de fama, de que para llegar a algo cuesta...! Ya estoy deseando que salgan las listas esta semana o la que viene para ver cuándo me llaman para trabajar de nuevo en un IES... así que ¡preparaaaaaaaaados! ¡liiiiistos!el tiempo comienza..... ¡YA! tic tac tic tac tic tac...

1 comentario:

La oscuridad que hay en mi dijo...

Con lo fácil que sería todo si te presentaras a un Gran Hermano, ¿verdad?...
Tú sabes tan bien como yo, que una de las mejores cosas con las que nos han educado es el valor del sacrificio y de la voluntad. En un tiempo en que impera lo fácil, los enchufes, la vía rápida y lo cómodo, tú como otras poquitas personas os habeís convertido en héroes. Al fin y al cabo, serlo, no consiste en llevar una medalla en el pecho... sino merecerla. Un saludo para mi heroína.